Martes, 25 Enero 2022

INFORMAL Y DIVERTIDA FUSIÓN VASCO-ARAGONESA EN EL SIRIMIRI DE ERMUA

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Quiso la casualidad que el pasado 15 de enero, justo el mismo día que comimos con Carmelo Endolz, quien nos preparó su plato “Vasco-Aragonés”, estuviéramos invitados una cena de fusión vasco aragonesa en la Bodega Sirimiri, de Ermua, una encantadora tasca situada en pleno centro de la localidad “fronteriza” con Gipuzkoa, dirigida con gran gusto e ideas muy claras por Raúl González Pavo, un joven cocinero que ha convertido su pequeño establecimiento en un lugar de culto frecuentado por gente de todo tipo con un denominador común: el gusto por la buena cocina auténtica y directa. Raúl es un cocinero que cada vez genera más ruido en los medios y que practica una cocina tradicional actualizada que sirve en raciones, pintxos, menús... para que ésta sea accesible a todo el mundo. Sus preparaciones tradicionales como sus solicitados callos dejan muy claro que nos encontramos ante una cocina sin artificios, y su presencia en eventos como el Campeonato de Pintxos de Valladolid muestra un afán de superación que, intuimos, llevará lejos a este guisandero.

En la cena que nos ocupa, Raúl se hizo acompañar de otro crack de la cocina, el joven Franchesko Vera Morales, cocinero zaragozano que cumplía 24 años el mismo día de la cena. Franchesko ha trabajado en varios establecimientos de la capital de Aragón y a día de hoy está embarcado en su propio proyecto personal, que muy pronto verá la luz.

SIRIMIRI 9901 OJ126La cena que ambos chefs ofrecieron por el ajustado e increíble precio de 19 euros consistió en un Vaso de espárragos trigueros sobre txangurro a la donostiarra elaborado por Raúl, Bacalao al pilpil de ajoarriero con migas de olivo, de Franchesko, Risotto de ternasco de Aragón, también de Franchesko, Sukalki de ternasco de Aragón a cargo de Raúl y Sagargala, unh postre vasco tradicional casi olvidado ejecutado también por Raúl. Todos los platos resultaron exquisitos y compusieron una buena muestra de lo que estos chefs son capaces de hacer, a pesar de que Franchesko se confesó “más innovador” y aseguró que en esta ocasión se había comedido mucho.

La cena fue, además, maridada con unos excelentes vinos: El txakoli alavés Astobiza, cuyo elaborador, Jon Zubeldia, acudió en persona a la cena para servirlo y comentarlo a los asistentes y el tinto de Cariñena “Particular” de las bodegas San Valero, que también estuvieron representadas en la persona de su delegado comercial Alberto Lozano. Ambos vinos encantaron al público y maridaron a la perfección con las viandas servidas. 

Nos encantó la cena, nos encantaron Raúl y Franchesko, y nos encantó el ambiente de esta prometedora taska. Ardemos en deseos de volver por Sirimiri.

 

BODEGA SIRIMIRI
Erdikokale, 11 - ERMUA.
Tf: 943 17 64 03