Sábado, 15 Junio 2024

200: UN NÚMERO PARA COMÉRTELO MEJOR

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200 números de una revista no es cualquier cosa, es un número bien redondo a que te dan ganas de darle un bocado bien grande. Así que tras felicitar a los artífices de esta maravillosa propuesta... nos vamos a celebrarlo.

Y ya sabemos que lo de celebrar las idas y venidas de la vida se nos da muy bien alrededor de una buena mesa, dejándonos llevar por el deleite, el disfrute y por qué no... por la gula.

Miro en mi memoria esas mesas de celebración con sus manjares escogidos, preparados con cariño que con solo mirarlos se te hace la boca chiribitas.

Pero no.

Quiero poner la mirada en las mesas de las celebraciones infantiles. Mesas que en la mayoría de los casos distan de estar coronadas con manjares... Unas celebraciones plagadas de “comida” que muchos de nosotros no llamaríamos manjar.

Podríamos dejarlo como un hecho puntual... porque comer algo ocasionalmente dentro de un patrón de alimentación saludable no lleva a fustigamiento.

Pero el problema es que cada vez hay más obesidad infantil. Ello conlleva, en la mayoría de los casos, a una serie de patologías qué evidencia una peor salud en la edad adulta.

El futuro saludable de los que son los mayores tesoros de una sociedad , nuestros niños y niñas, pasa por la responsabilidad que tenemos hoy, los adultos, por alimentarlos y educarlos en unos hábitos de alimentación saludable dentro de una cultura gastronómica.

Para así dotarlos de herramientas para hacer unos adultos sanos. Y esa educación tiene que estar ligada a:

- Reconectar a los txikis con el alimento, visibilizando su origen.

- Enseñándoles a dignificar y valorar el trabajo del pequeño productor artesano.

- Enseñándoles a disfrutar de las texturas, colores y aromas que nos regalan los alimentos

- Es importantísimo inculcarles el hábito de cocinar, dándoles las claves para meterse en la cocina de forma segura, interiorizando que cocinar es una actividad habitual cómo hacerse la cama, pero mucho más divertida.

Podría extenderme largamente pero estamos de celebración y no queremos que se nos indigeste.

Así que larga vida a OndoJan!

Eskerrik asko por dejarme formar parte de vuestra familia.

Y un último apunte: no busquéis el menú infantil cuando salgáis a comer con los txikis, tratarlos como adultos a la hora de elegir la comida. Porque si no los educamos gastronómicamente desde pequeños, serán adultos con paladares infantiles... y que gran perdida de lujuria y placer. No se lo neguemos.

Ayudémosles a disfrutar del Ondojan!

 

   
DIETÉTICA
y alimentación

 

Carolina Rïn
Dietista Colegiada nº 1887