Martes, 27 Octubre 2020

HAIZPE: El pintxo más lento

HAIZPE: El pintxo más lento Imagen 1

 

Esther Vallés es de esas valientes que se atreve con todo. ¿Qué buscamos sangrecilla, oreja, crestas de gallo, caracoles...? Seguro que Esther lo tiene o está pensándoselo.

 

ITURRIOZ Pintxo Bonito 0487 wA312 
 

“CARACOLES” (3,30 euros) 

Esther Vallés pinta canas en este mundo de la hostelería y la restauración. Para cuando unos van ella ya está de vuelta y es raro comentarle un producto que no conozca o que no haya trabajado u ofrecido en su bar, Haizpe, situado en la populosa plaza Sagastieder de Intxaurrondo, centro neurálgico del barrio, corazón de una zona más bien fría pero que reúne en esta inmensa plaza terrazas de gran cantidad de bares, columpios con niños jugando y berreando, jubiletas paseando y un gran trajín de personas entrando y saliendo del metro. Sagastieder rezuma vida por los cuatro costados.

En un lugar como éste es importante tener una buena oferta que le diferencie a uno (en este caso a una), y Esther la tiene: la guisandera que en su día y siendo una perfecta desconocida para el gran público, ganara el prestigioso Concurso de Cocina Alcorta-Martín Berasategui, ha decidido especializar su barra de pintxos en cocina tradicional y, dentro de ella, en el muy apreciado y buscado apartado de la casquería. Así, en Haizpe siempre encontraremos esas delicias que a muchos nos entusiasman mientras que a no pocos producen un nada racional rechazo: callos, morros, manitas de ministro, sangrecilla, oreja de cerdo tanto en salsa como rebozada, riñones al Jerez... Esther es una cocinera de las de armas tomar, así que cada producto tiene su salsa específica, trabajada de manera separada por las experimentadas manos de esta, y nunca mejor dicho, “salsera” incurable.

En esa búsqueda de estos solicitados productos, en su día se atrevió, después de remover Roma con Santiago, con las muy especiales Crestas de gallo, y su última idea, no tan original y rompedora pero no por ello menos feliz y acertada, ha sido el ofrecer Caracoles, plato que cuenta con auténticos fanáticos, además de ser uno de los favoritos de nuestros vecinos franceses.

Los caracoles que utiliza Esther provienen de Navarra, tienen buen tamaño y, como es de ley, la principal gracia del plato está en la salsa que nuestra amiga prepara con cariño, garra y contundencia, añadiéndole carne picada, jamón y un buen golpe de picante, otro ingrediente casi obligatorio a la hora de preparar este producto. Un pintxo de caracoles para darnos el capricho nos costará 3,30 euritos de nada, y si queremos disfrutar de una buena ración como la de la foto, serán 9,90. Precio amigo como todo lo que se ofrece en esta casa agradable y acogedora.

Y quienes no puedan con la casquería, que no sufran: Esther es consciente de que no todo gusta a todo el mundo, y en su barra cuenta con una excelente oferta que va más allá con propuestas como Txipirones en su tinta, Champiñones, Bacalao en salsa, Carne con tomate, Tottilla de patatas, Tortillas variadas, Torreznos, Berenjenas rellenas... gran variedad y, sobre todo, mucho gusto.

 

BAR HAIZPE
Sagastieder, 12 (INTXAURRONDO) - DONOSTIA