Lunes, 28 Septiembre 2020

OTZARRETA: ELEGANCIA FAMILIAR

| nº 190 - agosto 2020

  -                                                                                                       Texto: JOSEMA AZPEITIA. Fotografía: RITXAR TOLOSA

OTZARRETA: ELEGANCIA FAMILIAR Imagen 1

GRANDES MESAS DE EUSKAL HERRIA  

Visto por fuera, el restaurante Otzarreta de Zarautz parece un pequeño local de pueblo. Elegante, sin duda, pero un pequeño local al fin y al cabo. Poco nos imaginamos que al traspasar el umbral nos vamos a encontrar con uno de los restaurantes más grandes y espaciosos de Zarautz y sus alrededores, dotado de un espectacular patio con jardín y grandes salones para bodas, además de unas instalaciones amplias y cómodas, tanto para moverse por ellas como para trabajar en las mismas.

 

Hacía tiempo que queríamos acudir al Otzarreta de Zarautz, pero por un motivo u otro no habíamos encontrado la ocasión adecuada para hacerlo. Afortunadamente, este mes de julio tuvimos la oportunidad de conocer este emblemático restaurante de la mano de nuestro amigo Ramón Errasti, responsable de la bodega de txakoli Arbela de Aia y emparentado políticamente con la familia de este local. 

Y es que Otzarreta, a pesar de su tamaño y su importancia, es de esos establecimientos en los que impera y ha imperado siempre la filosofía familiar, esa que cada vez es más difícil de encontrar en este gremio de la hostelería que poco a poco se va deshumanizando.

OTZARRETA 9547 OJ190A día de hoy son tres hermanos los que dirigen este imponente restaurante abierto por sus abuelos: Iñaki, Joxe y María Gesalaga. Iñaki, tras varios años dedicado a la sala está hoy más absorbido por administración y papeleos junto a su mujer, Gotzone Makazaga que se ocupa de la sala, Joxe dirige cocina y fogones y María es la repostera. Además, la cuarta hermana, Beatriz, acude a echar una mano los fines de semana y el hijo de Iñaki y Gotzone, Bittor, ha entrado de lleno en el restaurante ocupándose de la sala y asegurando el relevo y, por consiguiente, la continuación de la tradición.

La historia de Otzarreta viene de muy atrás, hasta el punto de que el caserío Otzarreta original se encontraba en el actual Parque de Pagoeta, en Aia, localidad de la que provienen los Gesalaga. Ya a inicios del siglo XX, Otzarreta se encontraba en su emplazamiento actual, en lo que entonces eran las afueras de Zarautz, y los bisabuelos de los actuales propietarios ya elaboraban sidra de sus propios manzanos. En cualquier caso, ya como establecimiento de hostelería oficial, Otzarreta fue inaugurado en 1962 por los abuelos de los actuales responsables aunque pronto fueron sus padres, Eleuterio Gesalaga y Jeshu Lopetegi quienes tomaron las riendas. 

A partir de ahí, según nos cuenta Iñaki Gesalaga, “han sido varios los hitos en la historia de Otzarreta”. El primero fue en 1975, cuando decidieron cerrar el bar y convertir el local exclusivamente en restaurante ante las protestas de los vecinos y los clientes habituales. Hay que tener en cuenta que Otzarreta era un establecimiento popular al que la gente acudía todos los días a disfrutar de la sombra de los plátanos en su terraza mientras acompañaban su estancia de una sidra o un txakoli para empujar los míticos champiñones de Katalina, la abuela, que gozaban de gran fama. 

El segundo hito se dio en 1983 cuando Eleuterio inauguró, junto a unos socios, el Aiten-Etxe, otro mítico restaurante que también ha sido durante décadas una referencia en Zarautz hasta su reciente cierre. En cualquier caso, poco duró el padre de los actuales propietarios de Otzarreta en dicha sociedad, que abandonó en 1985, a los dos años de inaugurar el espectacular local. A partir de entonces, Eleuterio se centró en sacar adelante el local familiar que han ido mejorando y ampliando hasta convertirlo en el actual establecimiento que destaca por su espectacular y acogedor jardín, un espacio discreto y elegante en el que podemos comer tanto bajo los toldos como en sus zonas cubiertas, o donde podemos disfrutar del aperitivo o de una buena copa al término de la comida si hemos preferido comer en su igualmente atractivo y acogedor interior, un espacio también digno de ser disfrutado.

 

Nuestra degustación: cocina tradicional sobria y perfectamente ejecutada

Platos GRANDES MESAS OJ190Al encontrarnos en pleno mes de julio, optamos por el interior para comer aunque admitimos que nos quedamos con las ganas de disfrutar, en un futuro, de su elegante y vistoso interior, salpicado con gran gusto con fotografías y otras referencias cinematográficas, un mundo que apasiona a Iñaki, que se encarga habitualmente de las labores decorativas.

Empezamos nuestra degustación con una exquisita degustación de croquetas, un producto que debido a su carácter casero y a su muy bien trabajada bechamel, cuenta con gran fama tanto entre los clientes que acuden individualmente como en las bodas y celebraciones. La degustación, además, resulta gustativamente muy entretenida ya que hay croquetas de foie, de txangurro, de jamón, de txipirón, de hongos y de guindilla, además de diferentes salsas para acompañarlas.

Seguimos con un plato de piparras con ibérico crujiente, fritas de manera impecable, que antecede a una de las grandes especialidades de la casa, las kokotxas en dos maneras: en salsa verde con almejas y rebozadas. Ambas preparaciones nos maravillan por la excelente ejecución, aparte del tamaño y la calidad de las kokotxas. En el caso de las rebozadas, además, éstas son albardadas con huevos procedentes de su propio gallinero, cosa que se nota, tanto en la amarilla y espectacular apariencia como en el exquisito sabor.

El mar sigue siendo el protagonista de los siguientes platos, tanto el exquisito y hermoso bogavante a la parrilla que nos es servido en primer lugar, como el impecable rodaballo a la parrilla que le sigue, dos productos que dejan clara la mano de Joxe Gesalaga y su equipo en las brasas, ya que ambos platos cuentan con el toque de parrilla adecuado y justo sin que el humo enmascare el sabor y la calidad del producto base, que es provisto por la pescadería Getaria, casa con la que los Gesalaga se encuentran cómodos y satisfechos. Y tres cuartos de lo mismo sucede con la chuleta, procedente de Cárnicas Dastatzen, de profundo sabor y brillantemente asada, un producto que hará las delicias de los carnívoros, que también pueden optar por otras posibilidades como el Solomillo, las Chuletillas de cordero a baja temperatura o las Carrilleras en salsa, aunque éstas no están disponibles todos los días.

Y como a nadie le amarga un dulce, y menos cuatro, terminamos la comida con una gustosa “orgía” de postres entre los que no faltan la rica pantxineta casera, la piña caramelizada con yogur, las medias lunas de hojaldre con salsa de frambuesa o las tejas y cigarrillos de Tolosa con los que terminó una degustación que nos dejó ahitos y plenamente satisfechos.

 

Cuidados menús y otras opciones

OTZARRETA 9631Además de a la carta con platos como los que hemos comentado, en Otzarreta podemos comer con diferentes fórmulas, como el menú del día. Eso sí, no estamos ante el típico menú obrero, sino ante un muy cuidado menú de 30 euros en el que los platos son similares a los de la carta. Para muestra un botón: el día de nuestra visita el menú contaba, entre los primeros platos a elegir, con Raviolis de trigueros, champiñones y jamón con salsa de espárragos, y Cóctel de cangrejo real. De segundo había Carrilleras de ternera en salsa al vino tinto o Tartar de salmón, y de postre Canutillos rellenos o Yogur casero con frutos del bosque. Como puede verse, nada que ver con un menú convencional. Otzarreta cuenta asimismo con un excelente menú degustación a 50 euros, y podemos igualmente solicitar una parrillada de marisco de sus viveros propios con langosta o bogavante, cigalas, gambas... por 120 euros. Comer a la carta, por su parte, nos costará una media de 70 euros aproximadamente. 

Otzarreta abre de martes a domingo a mediodía permaneciendo cerrado por descanso semanal el domigo noche y el lunes durante todo el día. Sin duda, un restaurante imprescindible para los amantes del buen producto y de esa hostelería de formas clásicas y elegantes ya casi extinta y que constituye la firma de la casa en el solar de los Gesalaga.

   

RESTAURANTE OTZARRETA

Santa Clara, 5 - ZARAUTZ
Tf: 943 13 12 43
www.restauranteotzarreta.com