Viernes, 22 Octubre 2021

RESPETO HACIA LA HOSTELERÍA

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Entre nuestro anterior ejemplar, publicado a finales de junio, y éste que acaba de ver la luz digital apenas ha transcurrido un mes pero la situación ha cambiado bastante y, nos atrevemos a decir que a peor, al menos en lo referente al sector de la hostelería y la restauración. 

Y es que los continuos rebrotes en diferentes localidades y el bombo y platillo de los mismos que se da en los medios de comunicación han contribuído a que el miedo de la población aumente y a que, en muchos casos, éste se focalice en este sector que es, precisamente, uno de los que más precauciones debe tomar y demostrar para hacer frente a la pandemia.

Comentábamos cuando lanzamos la campaña “La Hostelería ha cumplido” que este sector merece un respeto, tanto por parte del público como por parte de los ayuntamientos y las instituciones. Y ahora habría que añadir de la misma manera una petición de respeto a los medios de comunicación, tanto prensa como radio y televisión, pues estos se están portando de una manera un tanto tendenciosa con este sector sobre el que en muchas ocasiones se coloca una diana para nada justificada.

Porque, por poner un caso, cuando hay un contagio en una empresa o industria, se localiza a la persona o personas afectadas y se les aleja de la actividad laboral dejando que sus compañeros, en caso de dar negativo en los tests efectuados, sigan con su labor. Sin embargo, cuando en un bar o restaurante aparece una persona contagiada, éste se cierra a cal y canto durante 10 días sin que nadie responda por las terribles pérdidas económicas que esto ocasiona al bar o restaurante.

Y por si esto fuera poco, en algunos de los casos los periódicos y televisiones han tenido una actitud totalmente indiscreta propagando a los cuatro vientos los nombres e imágenes de los establecimientos donde se han dado contagios, poniendo a estos en el medio de una desagradable diana a pesar de que, como ha sucedido en más de una ocasión, el bar o restaurante no fuera responsable del brote, surgido por culpa de un cliente, un proveedor o un agente externo.

Debería abrirse un debate y se debería alcanzar un pacto no escrito para que los medios de comunicación no propaguen los nombres de los establecimientos afectados. Además del disgusto y las pérdidas que supone un cierre de 10 días en plena temporada de verano, el verse, con nombre y fotografía, en un periódico o en televisión es un duro golpe para un establecimiento cuyo principal objetivo es trabajar y seguir adelante.

 

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josema 6336

  

 

ESTUPIDO CONCIENZUDO


JOSEMA AZPEITIA
Coordinador de Ondojan.com