Domingo, 24 Enero 2021

NEREA (Ordizia): COCINA DE BARRIO, HONESTA Y CONTUNDENTE

JAKITEA Gure Betiko Sukaldaritza

 

NEREA (Ordizia): COCINA DE BARRIO, HONESTA Y CONTUNDENTE Imagen 1

 

El barrio de Otegienea, en Ordizia, entre la Autovía y el polideportivo de Altamira, es una de esas zonas que guarda un ambiente especial, esencialmente de barrio, a pesar de encontrarse relativamente cerca del centro. Y es que en la villa goierritarra el puente sobre la antigua Nacional 1 marca una barrera física y psicológica creándose una zona en la que, además, confluyen las primeras casas de los municipios adyacentes de Arama y Zaldibia, cuyos términos llegan casi a las puertas del bar que hoy nos ocupa, el Nerea, uno de esos locales que, como nos pasa en tantas ocasiones, conocíamos exteriormente hace tiempo pero no habíamos franqueado todavía su entrada. 

Lo hicimos el pasado 30 de octubre, en pleno confinamiento perimetral y justo una semana antes del segundo cierre de la Hostelería, con esa extraña sensación de ser todos conscientes de la fragilidad del momento, ya que aunque todavía dicho cierre no había sido anunciado de manera oficial, pocas dudas teníamos los reunidos sobre que éste iba a ser llevado a cabo, como así sucedió finalmente.

Pero no nos adelantemos. La cita en el bar Nerea se venía ya fraguando desde hacía unas cuantas semanas antes a raíz de la invitación expresa de Oskar Varela, responsable junto a su hermana Nerea de este bar que el pasado 13 de febrero cumplirá la friolera de 50 años. La invitación, además, nos fue cursada por un interemediario, Iñaki Peral, amigo íntimo de Oskar y compañero de aventuras gastronómicas del ordiziarra. “Nos encanta la comida, somos panarras, disfrutamos haciendo pan de masa madre y comiéndolo, nos gusta cocinar en la sociedad, conocer restaurantes, preparar platos en salsa, jugar con los picantes...” en los primeros cinco minutos de conversación, Oskar e Iñaki dejaron clara, cual declaración de intenciones, su pasión por la gastronomía más tradicional y canalla, su gusto por el buen producto y la buena ejecución acompañado de un profundo espíritu gourmet. Fue, sin duda, un buen comienzo que auguraba un mejor final.

Según nos contaron nuestros anfitriones, fue Mª Luisa Lanzeta Aseginolaza, madre de Oskar y Nerea, hostelera y cocinera que se formó trabajando en el Aldasoro, quien dirigió durante décadas la barra y los fogones de este bar que inició su andadura con un tamaño más reducido para con el paso del tiempo incorporar el espacio que hoy se utiliza como comedor. Mª Luisa se retiró hace 7 años del bar, que ha permanecido en alquiler y bajo otra dirección hasta el pasado 25 de mayo, fecha en la que de nuevo volvió a las manos de la familia originaria con Nerea y Oskar. De hecho, es Nerea el alma mater del local y la persona presente en el mismo durante todas las semanas, pues Oskar tiene sus propias obligaciones laborales y empresariales. 

Eso sí, Oskar dirige y asesora la línea gastronómica del local, encargándose de la carta de vinos, preparando las sugerencias del fin de semana... “Mi madre me crió en el bar” nos cuenta Oskar, “y he crecido entre fogones. De hecho, me ha tocado cocinar en un montón de ocasiones entre estas cuatro paredes, he tenido que preparar caza para todos los cazadores que se juntaban aquí en temporada de veda...” sin duda, músculo culinario no le falta a este indomable cocinillas que no contento con el bar familiar y su casa es, además, socio de la Sociedad Aldapa Berri (Antigua sociedad Larrunarri). 

En cualquier caso, para disfrutar plenamente de la oferta gastronómica del Nerea, hay que acudir al mismo (o al menos, así había que hacerlo antes de que llegaran las actuales restricciones) a partir de la noche del viernes y hasta el domingo noche, pues el fin de semana es cuando en Nerea se ofrece una mayor propuesta gastronómica adquiriendo tintes de restaurante. Entre semana, eso sí, el local dispone de una carta de pintxos y raciones en las que encontramos opciones como los pintxos tradicionales y troteros de Lomo a la plancha con queso, Jamón ibérico, Lomo, Chorizo (ibérico, picante o natural) y queso de Arizmendi. Pintxos sencillos y sin complicaciones pero en los que, nos aseguran los hermanos Varela, se utiliza un cuidado género, al igual que en las raciones en las que podemos optar entre propuestas como Tabla de ibéricos, Calamares, Patatas bravas o ali-oli, Antxoa y atún o, de nuevo, el queso de Arizmendi, elaborador ordiziarra con el que guardan una buena relación.

 

Rica y variada oferta de fin de semana

El fin de semana, como decimos, la cosa cambia y encontramos diferentes raciones, platos de casquería, postres variados... de hecho, esa es la parte del Nerea que Nerea, Oskar e Iñaki nos querían dar a conocer en nuestra visita. Así que hechas las presentaciones, pasamos a tomar asiento en la zona de comedor para disfrutar de la oferta de fin de semana, empezando por una soberbia Tabla de ibéricos que está disponible toda la semana y puede ser solicitada en tres tamaños (pequeña, mediana y grande) de los que, por supuesto, cayó la XL, seguida de una no menos exquisita Ensalada de cogollos con atún y antxoa, unos esponjosos tigres y todo un alarde de platos de cuchara y casquería que dejaron claro el buen gusto de los hermanos Varela: pochas “del diablo” (por su generosa dosis de picante), Oreja de cerdo a feira, Callos y Manitas de cerdo. Disfrutamos de todos y cada uno de los platos, preparados de manera impecable, sabrosos y contundentes y rematamos, además con una excelente chuleta con unos pimientos asados a la perfección y una muy recomendable tarta de queso. Un festín se mire como se mire complementado, además, con una excelente selección de vinos de Rioja y Ribera del Duero dispoonible todos los días. Quedaron en el tintero otros platos de fin de semana que esperamos probar en una futura visita como la Ensaladilla rusa, la Costilla a la plancha, el Entrecot que, según nos cuentan, es el rey de la carta y los pimientos rellenos de carne y bacalao.

Quedamos, como no podía ser de otra forma, gratamente sorprendidos y satisfechos de esta primera incursión al Nerea, un local que esperamos volver a visitar en un futuro menos incierto para disfrutar, sin la espada de damocles del cierre, de su agradable ambiente familiar y su cuidada cocina.

 

NEREA

Euskal Pilota kalea, 2 (Otegienea) - ORDIZIA
Tf: 943 88 00 13